08. Teikoku-yu – 帝国湯 (Tōkyō). Un sentō nostálgico donde disfrutar de un ambiente Shōwa.

SENTŌ CLÁSICO – TŌKYŌ (ARAKAWA-KU)

Teikoku-yu – 帝国湯

Un sentō nostálgico donde disfrutar un cálido ambiente de la era Shōwa.

Prefectura

Metrópolis de Tōkyō (東京都, Tōkyō-to)

Localidad

Barrio especial de Arakawa (荒川区, Arakawa-ku)

Dirección

[Google Maps]

116-0014
3-22-3 Higashi-Nippori, Arakawa-ku, Tōkyō-to

116-0014
東京都荒川区東日暮里3-22-3

Web oficial

www.arakawa-sento.jp/帝国湯/

Cómo llegar

Desde la estación JR Mikawashima o la JR Nippori.

Horario

15:00 h-22:00 h.

Cerrado

Lunes.


Introducción:

Teukoku-yu fue inaugurado en 1916 (el año 5 de la era Taishō) y aún conserva un fuerte vestigio de su aspecto original. Este es un baño público que ha sobrevivido a muchos terremotos y guerras en sus más de 100 años de historia. Su nombre significa baño imperial, y está claro que en su inauguración era un nombre merecido. Estos baños se albergan en un edificio de estilo señorial; sus altos techos y los intrincados detalles de su artesanía lo demuestran. Aunque desde fuera da una impresión mucho más modesta.
Hoy este sentō (
銭湯) transmite una sensación de nostalgia muy especial y querida por sus vecinos; un ambiente retro, encantador y relajante.

Una gran peculiaridad de Teikoku-yu, que cada vez está menos extendida, es que aún bombean agua de su propio pozo, la cual, por supuesto, está certificada como apta para el consumo. Y, lo que es más sorprendente, aún generan el calor con leña, empleando una muy antigua caldera de leña y vapor, que además de calentar las instalaciones, añade complejidad al negocio. Pero el calor generado por la madera es una seña de autenticidad en el ambiente retro del sentō, además de ser una tradición muy apreciada por los clientes.
Quienes hayan estado allí lo entenderán: Teikoku-yu es como la representación de un baño público de un museo, pero al que se puede acceder de verdad. Todo es retro y todo sigue en uso. Y, sin embargo, como era de esperar, el agua caliente llena las bañeras, el vapor sube, las animadas conversaciones de los clientes se escuchan vívidamente y el sonido de los cubos resuena en el suelo de baldosas. Realmente, la actividad de las personas es lo que llena de vitalidad a Teikoku-yu.

 

El negocio es complejo y está decayendo; este sentō superó la amenaza del cierre y revivió. En la primavera de 2022, Teukoku-yu cerró tras el fallecimiento del propietario. Pese a lo cual, con el sentō cerrado, algunos trabajadores continuaron con su mantenimiento, con la esperanza de poder reabrir pronto.
Finalmente, un familiar del antiguo dueño se armó de valor para continuar la tradición, y la reapertura se realizó el 16 de abril de 2023. Uno de los motivos para reabrir fue la “presión popular”, ya que durante el tiempo que Teukoku-yu permaneció cerrado, vecinos y fans del sentō dejaron cartas y notas de ánimo en la entrada; algunas de ellas se conservan y se pueden ver en el sentō.

 

Nosotros descubrimos Teikoku-yu sin pretenderlo. Después de una larga y muy calurosa jornada de agosto en Tōkyō, decidimos visitar Nippori Saitō-yu para refrescarnos y descansar un poco, aunque por casualidad ese día estaba cerrado. Fue entonces cuando aprendimos a mirar los días de descanso en los sentō, y es el motivo por el que los exponemos claramente. Un poco decepcionados y con las fuerzas justas, tiramos de memoria y recordamos que por la zona nos sonaba otro sentō. Así que atravesamos el área residencial de Higashi-Nippori hasta llegar a la zona residencial de Mikawashima, y tras un momento de duda, encontramos Teikoku-yu. Un sentō que en un principio no nos fascinó, pero que puede que en su momento juzgáramos demasiado duramente, debido a nuestro agotamiento y a que buscábamos otro estilo de baño público. Y es que Teikoku-yu es un sentō clásico y a nosotros ese día nos apetecía algo más contemporáneo y, sobre todo, con un baño de agua fría, cosa de la que Teikoku-yu carece. Podemos decir que fue un descubrimiento inesperado, ya que estos baños tienen mucho que ofrecer y, sin duda, pueden mejorar nuestra discutible primera impresión.

Cómo llegar:

Lo más práctico sería llegar a la estación JR Mikawashima (Jōban Line) y caminar unos 7 minutos en dirección sureste. Por cierto, al lado de la estación JR Mikawashima hay un local de Kura Sushi, que es una cadena de restaurantes de sushi de cinta (回転寿司, kaitenzushi); muy tranquilito, para cenar después del baño.

Nosotros, como ya he comentado, dimos un largo paseo desde la estación JR Nippori (varias líneas). Caminamos unos 15 minutos; es una opción factible y el camino es relajante.

La entrada:

La entrada a Teikoku-yu es curiosa, es llamativa a la par que discreta; este oxímoron se sustenta en que puede llegar a confundir a los no iniciados en la cultura del baño japonés, ya que puede parecer la entrada a un templo o a una residencia particular. La clave está en la cortina noren (暖簾) y en reconocer el kanji de agua caliente () inscrito en ella.

Una vez que traspasamos la cortina noren debemos dejar nuestros zapatos en las taquillas, sin olvidar tomar la llave de metal.
Al ser un sentō tradicional, las entradas de mujeres () a la derecha y hombres () a la izquierda están diferenciadas. Hay que tener cuidado; las puertas llevan directamente al mostrador tradicional de cobro (番台, 
bandai) y a los vestuarios.

Recepción:

Está claro que en Teikoku-yu el bandai ha visto pasar a generaciones, e incontables monedas han pasado por su superficie; de igual modo nosotros deberemos pagar aquí. Frente al bandai, para que bandai-san pueda ver la hora, encontramos un antiguo reloj de péndulo, bajo el cual se han colocado varios talismanes de papel ofuda (御札) para alejar los incendios y los ladrones.

Vestuario:

Una vez que hemos pagado, somos conscientes de que nos encontramos en los vestuarios, los cuales tienen un encanto especial. Aquí sí que te sientes en otra época; la madera y la tradición lo envuelven todo.
Mientras nos desvestimos y dejamos nuestra ropa en una taquilla o en una de las cestas, podemos ver perfectamente la zona de baño al otro lado de las puertas de cristal. Aunque quizá capte nuestra atención el espacioso y cuidado jardín que rodea el exterior de los baños, un pequeño jardín japonés al que podemos acceder y donde podemos descansar y relajarnos mientras observamos las carpas koi () del estanque.

Zona de baño:

Lo primero que encontraremos en la zona de baño será, como siempre, el área de aseo, muy clásica y un poco envejecida, pero funcional y muy amplia, gracias a los altísimos techos de Teikoku-yu.
Al fondo encontraremos las tres bañeras de las que dispone el sentō, alineadas: la más pequeña es un baño medicinal, la central es poco profunda y la restante se trata de un baño especialmente profundo. Sobre las bañeras podremos disfrutar del gran mural del monte Fuji del artista Toshimitsu Hayakawa, que se extiende por ambos lados de la zona de baño, la de hombres y la de mujeres, y resulta bastante impresionante.
El agua de estos baños se puede catalogar en dos temperaturas: muy muy caliente y muy caliente. Es importante destacar que los baños de agua muy caliente son apreciados por las personas de edad más avanzada y que lo más probable sea que la clientela de Teikoku-yu los aprecie mucho. El agua caliente está tan caliente que tu cuerpo se pone rojo cuando te sumerges en ella. Es una experiencia que relajará tu mente y cuerpo, siempre que estés acostumbrado. Aunque después de un largo día de verano, nosotros no pudimos disfrutarlo como se debiera.

El agua calentada con leña al más puro estilo de baño público tradicional es algo escaso y difícil de imaginar en el impoluto y tecnificado Japón que conocemos; se puede imaginar el hollín en las manos de las personas que, con cuidado, calienta el agua a la temperatura adecuada y que, además, realiza grandes esfuerzos para mantener en funcionamiento la maquinaria delicada y envejecida.

Tarifas:

No recuerdo el precio de la entrada en Teikoku-yu, y tampoco he podido encontrarlas. Pero recientemente he descubierto que las tarifas de los sentō están reguladas por las ordenanzas de cada prefectura; en este caso, el responsable sería el Gobierno Metropolitano de Tōkyō.
Por lo tanto, la tarifa para adultos serán los acostumbrados 550¥.
No dispone de toallas grandes de alquiler, solo de pequeñas.

Comentario final:

Podríamos resumir Teikoku-yu como un establecimiento con mucha tradición y muy modesto. Y aunque nos parezca algo natural, en realidad es un milagro que Teikoku-yu siga funcionando. Llegará el día en que la gente estará orgullosa de haberse lavado el sudor en el agua caliente de Teikoku-yu, para poder decirle a la siguiente generación: “He estado en un sentō que funcionaba con madera y vapor”. Ahora mismo, lo que encontraremos en Teikoku-yu es vida cotidiana que parece natural y que por ahora podremos seguir disfrutando.

じゃあまたね。

 

Sentō visitado en agosto de 2024.

Texto terminado el 16 de julio de 2025.

 

Galería de imágenes

  • Entrada de Teikoku-yu. 


  • Entrada de Teikoku-yu.

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